Agencia Télam - 23/05/2011

REPRESION-DENUNCIA/

EL GOBIERNO DENUNCIO LA USURPACION DE UN BANCO DURANTE LA DICTADURA
Buenos Aires, 23 de mayo (Télam) El gobierno nacional pidió que la justicia investigue al ex ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, por el presunto delito de usurpación del Banco Latinoamericano al empresario Eduardo Ezra Saiegh, cometido a fines de 1980, luego de su secuestro.
La denuncia se hizo extensiva al entonces presidente del Banco Central, Alejandro Reynal, y a su primo hermano William Reynal, titular de la empresa de aviación Austral, cuya acciones estaban en caución en aquel banco.
Saiegh fue secuestrado el 31 de octubre de de 1980 en sus oficinas del Banco Latinoamericano, en Córdoba y Leandro Alem, por una comisión policial, y llevado al departamento central de la Policía Federal y a su división de delitos bancarios, donde fue torturado hasta que se comprometió a pedir la autoliquidación de su banco apenas fuera liberado.
En su presentación ante el juzgado federal 3 a cargo de Daniel Rafecas, donde reclamó ser tenido como querellante, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, hizo suyas las denuncias formuladas por el propio Saiegh a fines del 2009 en ese juzgado.
Saiegh dijo en esa oportunidad respecto de su secuestro:
"Buscaron despojarme del Banco Latinoamericano y del resto de todos mis bienes”.
El turbio episodio fue enmarcado en un conjunto de delitos de lesa humanidad cometidos en ese período como un “un plan sistemático de desapoderamiento de bienes a integrantes de la comunidad judía en Argentina”.
Martínez de Hoz se encuentra ya procesado y bajo el régimen de prisión domiciliaria por el secuestro de los empresarios textiles Federico y Miguel Gutheim, en noviembre de 1976, para que cedieran una licencia comercial con Hong Kong.
También se encuentra bajo investigación de la justicia el despojo de la empresa “Papel Prensa” a la familia Graiver y su entrega a los actuales accionistas privados.
Saiegh denunció que fue liberado el 6 de noviembre de 1980 luego de ser “salvajemente maltratado y torturado física y moralmente para que confesara delitos inexistentes en la entidad financiera, llevándoseme en el límite de mi condición humana”, y que “el objetivo de quebrarme moral, física y económicamente, era para ‘expulsarme’ del sistema financiero por banquero judío”.
Con el patrocinio del abogado Alejandro Rúa, el empresario denunció que la maniobra consistía en “aprovechar para desapoderarme ilegalmente de mi banco y poder consumar la maniobra política de la ‘estatización’ de Austral Líneas Aéreas”, ya que “de esta empresa, propiedad de William Reynal, primo hermano de mi verdugo, mi banco, el BLA, era el único acreedor privado, con la garantía de las acciones caucionadas en el tesoro del banco, del paquete accionario de su sociedad controlante”.
En esencia, añadió “todo respondía a un plan común, que fue urdido entre el Ministerio de Economía con el ministro Martínez de Hoz; el ministro del Interior, general Albano Harguindeguy –a quien así incorporé en el relato de la imputación-, amigo íntimo de Capozzolo: y el BCRA a través de Alejandro Reynal, primo hermano de William Reynal, principal accionista de Austral Líneas Aéreas (deudor del BLA)”.